Bueno, no me puedo creer que vaya a publicar mi segunda entrada en poco tiempo, supongo que el verano sumado a las pocas ganas que hay de estudiar es lo que tiene...
La verdad es que tampoco sé que hago escribiendo esto, pero los sentimientos, esos sentimientos que a veces consiguen que estés tan genial y otras veces, como es mi caso, te hacen estar no tan bien como te gustaría, son los que me obligan a escribir esta entrada.
Una vez más, como es costumbre desde el verano del año pasado (contando también vacaciones navideñas y demás) me encuentro en la misma situación que siempre. Un sentimiento de añoranza, de soledad, de ansias, de querer volver... esta vez multiplicado no solo por el extrañar a mis amigos, a mis compañeros, sino también a alguien especial, mucho más especial. Supongo que todo esto es normal, y hasta ahora lo he podido llevar bien, pero supongo que hay días en los que no puedes evitar echar de menos todo lo que vives en el lugar donde estudias y vives durante todo un curso. Ese lugar que ahora prácticamente se ha convertido en tu casa, en tu rutina y en tu día a día. Hoy más que nunca he extrañado esos grandes momentos que tengo siempre, en cualquier situación, con mis biólogos. Ya sea de marcha, en clase, haciendo trabajos, estudiando, acompañandolos a algún sitio... o simplemente, tener un momento con cualquiera de ellos que siempre consigan sacarte una sonrisa.
También, como no, a esos colegiales del CMUSM, con los que vivo, veo todos los días y también paso momentos inolvidables con ellos. No sabéis como extraño esos momentos de locura intensa por los pasillos, esa rutina de bajar a comer, esas conversaciones tan extrañas durante la comida, esos paseos hacia el 3º Avenida para tomar el cafecíto de la tarde xD esas actividades de iniciación, como no! Y esas fiestas que nos montamos en la resi, que superan a cualquiera que pueda haber! Incluso echo de menos esos piques entre residencias que ocurren a cada rato...
Pero sobre todo, echo de menos a una persona con la que he compartido prácticamente todo durante este curso, una persona que no ha hecho otra cosa que hacerme feliz desde aquel sábado, 8 de Octubre del año pasado, y que terminó por hacerme el mejor regalo de cumpleaños que una persona puede tener en el mundo. Ahora, prácticamente un año después, esa persona sigue haciéndome realmente feliz, y cada día se supera más, a pesar de que la distancia que nos separa nos impide el estar realmente como nos gustaría. Me da igual lo que digan, me da igual lo que piensen, sea o no sea pasteloso, las cosas son como son, y cualquier persona en este mundo echará siempre de menos a una de las personas que más le importe. Y si, hoy más que nunca, que es de esos días en que los sentimientos te juegan una mala pasada, cuando más te necesito, a ti y a todos mis amigos.
Por eso me gusta los blogs, porque aunque no lo use mucho, siempre es una especie de "zona" en la que puedes desahogarte sin problemas, sin importar que alguien lo lea o no, simplemente, pones tu opinión, tu situación, para desahogar y quitartelo de dentro. Y hoy mi situación no es otra que un único mensaje: Os echo de menos, muchísimo más de lo que pensáis.
Sigo contando los días para volver a Tenerife... y no veo la hora de estar alli ya... 18 días y se van restando...
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